En ARNdigital hablamos con una de las figuras clave del festival, la realizadora vasca Begoña Vicario, quien tiene, además de un Goya por ‘Pregunta por mí’, 20 años de trayectoria en la industria de la animación y participa en MADIMATION como miembro del jurado.
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‘Corren malos tiempos para la lírica’ y también para la industria cinematográfica. Con todas las dificultades que está atravesando el sector apoyar la creación de nuevos festivales como MADIMATION ¿es cuando menos arriesgado?
Precisamente pienso que los tiempos de dificultades para los proyectos de gran envergadura, como son los largometrajes y las series de televisión, son tiempos de oportunidades para los proyectos de cortometraje, realizados siempre con menos presupuesto del necesario y apoyados en la voluntad de las personas de sacarlos adelante.
Fomentar la creatividad y apostar por la cultura es todavía más gratificante en tiempos de vacas flacas, ¿la vocación no entiende de crisis?
Claro que la industria se resentirá y que las dificultades de encontrar puestos de trabajo serán mayores en este sector, como en los demás, pero en lo que respecta a la creatividad seguramente vamos a ver un incremento, como sucede cuando hay escasez de medios, y las ganas no faltan nunca.
MADIMATION es una muestra más de que la industria de la animación en nuestro país se consolida y además es una de las más competitivas a nivel internacional…
Aunque para los que conocemos un poco el sector nos siga pareciendo escaso, puntual y endeble el desarrollo del mismo, sin duda alguna el panorama es mucho mejor que hace una década. A veces se nos olvida porque siempre estamos mirando al futuro, pero recordar la situación de hace tan sólo unos años nos puede animar a todos.
Apostar por el cine de animación y además experimental, ¿todo un reto?
Siempre lo ha sido. Los planteamientos del cine de animación de autor nos colocan frente a proyectos en los que los códigos de lenguaje no son los habituales, sino los que el/la autora ha querido utilizar. Es un reto realizarlo, es un reto verlo y desde luego es un gran de reto producirlo.
Más de 20 años dedicándote a la enseñanza en animación, ¿los cambios habrán sido brutales en estas dos décadas?
Una pasada. En mis clases me siento a veces como la abuelita cebolleta, hablándoles de cuando se trabajaba de otra manera, sin ordenadores. Claro que flipan, hasta flipo yo cuando lo recuerdo… se dan cuenta de lo arriesgado que era en todos los sentidos, aunque no sé si se dan cuenta del todo de la suerte que tienen de tenerlo todo ahora tan a mano, tan accesible, tan dispuesto…
¿La revolución tecnológica es una de las piezas clave en el cine de animación actual?
Siguiendo con la repuesta anterior, el cambio al digital ha supuesto que ya pensemos de otra manera a la hora de plantearnos una película. Casi no tenemos límites y todo lo que se nos ocurra se puede hacer. Es cierto que nos cuesta casi tanto tiempo de trabajo como antes, que la tecnología no hace nada que no le mandes hacer y, claro, hay que saber mandar en su lenguaje, y esto lleva mucho entrenamiento en software. Lo que sí ocurre es que se trabaja con más seguridad. Trabajar sobre disco duro es una maravillosa red cuando haces un salto mortal.
Eres uno de los miembros del jurado, con dos compañeros de altos vuelos como son Vincent Sourdeau y Vuk Jevremovic, 43 cortometrajes seleccionados… La decisión no parece fácil…
Va a ser doloroso de verdad dejar sin premiar a tantas películas excelentes. Yo además vengo de la enseñanza y tengo debilidad por los trabajos y realizadores noveles… va a ser duro elegir, aunque ponernos de acuerdo no creo que lo sea porque coincidiremos en lo esencial, seguro.
¿Qué futuro auguras a festivales como MADIMATION?
Es una idea estupenda, un evento inter escolar que sin duda debe crecer y en el que debemos participar más escuelas de todo el Estado… se están haciendo cosas muy
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majas en algunos sitios y pienso que la red es todavía un pajar demasiado basto para que las agujitas que loschavales cuelguen sean encontradas por las personas adecuadas. MADIMATION puede cubrir esta función, muy necesaria hoy en día.