EL NORTE: ese día..., cuando llegue ese día
De todo lo que la actualidad pone frente a mis ojos la llegada del nuevo Gobierno es lo que menos me interesa. Hay quien espera que serán los que saquen a España de la crisis, pero yo no lo creo. Son hombres y mujeres, como nosotros. No son nada sin el concurso de millones de españoles, los que entienden y sienten la llamada a la obra colectiva, al trabajo bien hecho, al compromiso más intimo que late en tantos corazones. Detesto los nacionalismos y, sin embargo, siento muy dentro mi pertenencia a una comunidad libre llamada España. Puro patriotismo constitucional, que diría Antonio Muñoz Molina.
No les pido acierto, aunque lo deseo; no les demando nada, aunque algo espero; no les pido que adivinen el futuro, pero sí que tengan memoria; no nos deben nada, pero tienen un compromiso, el único que tenemos derecho a recordarles continuamente: el de la verdad. Sólo quiero que me digan la verdad, y si es así sabré entender el error, la falta de cálculo e incluso el desacierto.
Si me dicen la verdad será difícil que el nuevo Gobierno viva envuelto en palabras que no significan aquello para lo que fueron creadas. Si nos dicen la verdad podrán asumir el riesgo de gobernar sin estar pendientes de las encuestas. Si dicen verdad tendrán tiempo para gobernar, incluso para aquellos que viven de un subsidio, una pensión o simplemente sin nada. Si dicen la verdad, como espero y deseo con entusiasmo, no asistiremos de nuevo a la vergüenza de un gobierno (socialista) indultando en estos tiempos a un banquero.
Pero ya tengo dudas. Dos me asaltan en este día en el que escribo mientras la radio vomita números y premios, deseos y afanes.
En el nuevo Gobierno hay un hombre que ha conocido la gloria y también el olor a azufre de los infiernos económicos y que podría tener un papel destacado en la película de Charles Ferguson ‘Inside Job’. Una broma pesada, ¿verdad? No es necesario ser muy vivo para preguntarse si es normal y oportuno que el hombre de Lehman Brothers en España sea el ministro de Economía. El desastre financiero comenzó con ese banco, y el recuerdo y la sombra de ese banco se sienta ahora en el Consejo de Ministros de mi país. ‘Financial Times’ lo ha titulado así: ‘Ex jefe de Lehman para gobernar la economía española’. Titular impecable, cierto, directo. Molesto.
En esa misma mesa se sentará también el alcalde de Madrid, que desde hoy es ministro de Justicia. He pensado en una palabra para calificar este salto de lo municipal a lo nacional; he dado muchas vueltas y sólo encuentro una: fraude. ¿De verdad que los que votaron a Gallardón como alcalde estaban al tanto de que también votaban a Ana Botella como sucesora y alcaldesa? El día 27 Botella será la primera alcaldesa de mi pueblo, un poblachón manchego que ya no se sorprende de nada.
La verdad nos la dirán el día que los elegidos tomen en serio a los que les votan y a los que no. El día en que entiendan que más allá de una papeleta hay un ciudadano. Ay, ese día, cuando llegue ese día…
EL SUR: el libro de los pájaros
Cuando paso por un hospital pienso siempre en la gente que hay dentro. Vivo cerca del Niño Jesús y, aunque estoy acostumbrado al tráfago de gentes que entran y salen con niños y bebés, no reparo en los que están dentro. Y dentro hay biografías pendientes de un diagnóstico, niños pelones con cáncer, bebés que acaban de nacer y ya han sido maltratados, padres arrepentidos de haber dado vida, errores de la biología, parejas dichosas, madres solteras que echan un pulso a las convenciones que marca la soledad y encaran la vida con valentía y arrojo, mujeres abandonadas con un niño enfermo en los brazos, abuelos que hacen de padres, médicos y enfermeros que no terminan de acostumbrarse a ese olor que anuncia la muerte y la enfermedad…
Ya no puedo pasar por la fachada de un hospital sin preguntarme por el dolor y esperanza que hay dentro… ¿Se han fijado? En esas asépticas instalaciones viven en paz la esperanza y el dolor. La muerte y la vida. La felicidad de un alta con la desolación de un diagnóstico.
A esta estampa, amigo lector, le corresponden hoy unos versos hermosos que, auque no lo parezca, le ayudaran a vivir. El poema es del argentino Leopoldo Lugones, y lo escribió en 1917 en un poemario con un título que ya es un verso: ‘El libro de los pájaros’.
Olas grises
Llueve en el mar con un murmullo lento.
La brisa gime tanto, que da pena.
El día es largo y triste. El elemento
duerme el sueño pesado de la arena.
Llueve. La lluvia lánguida trasciende
su olor de flor helada y desabrida.
El día es largo y triste. Uno comprende
que la muerte es así..., que así es la vida.
Sigue lloviendo. El día es triste y largo.
En el remoto gris se abisma el ser.
Llueve... Y uno quisiera, sin embargo,
que no acabara nunca de llover.