El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha duplicado la caída estimada del PIB español, con un retroceso del 1,2% en 2013, tras los últimos recortes aprobados por el Gobierno. Es el doble de lo que había vaticinado hace apenas 10 días y contrasta con las previsiones del Ejecutivo, que el pasado viernes anunció que la economía española decrecería un 0,7% en 2013. Para este año, el fondo calcula una caída del 1,7%.
"Los directores resaltan que las perspectivas económicas continúan siendo muy difíciles y vulnerables", dice el informe, que avisa al Ejecutivo de que debe "respetar estrictamente el plan fiscal establecido, resaltando la necesidad de una estrategia presupuestaria creíble a medio plazo para reducir los déficits y asegurar la sostenibilidad de la deuda".
Aún así, el organismo internacional aplaude los nuevos recortes. "Están muy bien escogidas para minimizar el impacto en el crecimiento”, ha dicho el responsable para España, Jean Daniel. "El nuevo paquete fiscal, las acciones de los gobiernos regionales y las medidas estructurales están ampliamente en línea con las recomendaciones del personal del Fondo", añadió.
En cuanto al déficit, los cálculos del FMI indican que España no bajará del 3% hasta 2016, dos años más tarde del objetivo impuesto por la Unión Europea. Para 2012, el Fondo calcula un déficit del 6,3% y del 4,7% para 2013, es decir, dos décimas con respecto al objetivo.
Esos números son mejores que los que divulgó el 16 de julio en el informe fiscal, que pronosticaba un déficit del 7 % para este año y del 5,9 % para 2013.
Pero, aún así, el Fondo advierte de que "más medidas (por ejemplo, sobre el IVA) podrían ser necesarias para 2014 y más allá de esa fecha".
Además, el FMI ha advertido de que las tensiones que sufre el país en los mercados continuarán. “Las tensiones del mercado podrían acentuarse aún más y amenazar el acceso al mercado", se lee en el informe anual sobre España. "Mientras el apoyo financiero a los bancos recientemente anunciado por la zona euro y el comunicado de la cumbre ayudan a moderar los riesgos a corto plazo, las tensiones del mercado podrían aún acentuarse y amenazar el acceso al mercado, sobre todo si las políticas realizadas no logran atajar las fugas de capitales y la tensión se acentúan en otro punto de la zona euro", advirte el FMI. Para calmar los ánimos, los expertos del Fondo piden que se "apliquen a tiempo las decisiones de la cumbre (europea de finales de junio) y progresos continuados hacia una unión fiscal y bancaria a nivel europeo".
En cuanto al desempleo, el FMI considera que está en niveles "inaceptablemente altos", especialmente para los jóvenes, y califica la situación del mercado laboral de "muy preocupante". Por ello, el organismo dirigido por Christine Lagarde, subraya "la urgencia de aplicar medidas adicionales que sirvan para aumentar la competitividad y la creación de empleo, dado el nivel de desempleo sobre todo entre los jóvenes". En opinión de los técnicos, la reforma laboral que entró en vigor en febrero "es potencialmente bastante fuerte, pero llevará tiempo que tenga efecto, sobre todo cuando se aplica en plena caída del crecimiento".