La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha achacado el nuevo récord histórico de la prima de riesgo, que ha llegado a los 612 puntos, a la "incertidumbre" en la zona euro y ha defendido la necesidad de que "todos" trabajen para que las "dudas se despejen". Además, se ha remitido en varias ocasiones a las declaraciones del ministro de Finanzas alemán, Wolfang Schäubel, haciendo hincapié en esa incertidumbre. Según ha insistido, se trata de que los acuerdos que se lograron en el último Consejo Europeo "se implementen con agilidad". "El Gobierno español está trabajando en toda las instancias, también en Bruselas para que esos acuerdos se cumplan a la mayor agilidad posible", ha reiterado.
Pero su diplomática consideración, no ha sido la misma que la del jefe de la Diplomacia española. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, tachó de "clandestino" al Banco Central Europeo (BCE) al "no estar haciendo nada" para "apagar el incendio de la deuda pública", razón por la cual ha abogado por lograr una Europa "mucho más federal y solidaria con un Banco Central mucho más fuerte".
En ese mismo sentido abogó el portavoz de Economía del PSOE en el Congreso, Valeriano Gómez. Instó al Gobierno a que intente "por todos los medios a su alcance" solicitar de la manera "más firme posible" la intervención del Banco Central Europeo (BCE) en los mercados de deuda después de que la prima de riesgo española haya sobrepasado los 610 puntos básicos este viernes. Gómez ha pedido al Ejecutivo que, junto con Italia, intente convencer al resto de socios europeos de que el BCE debe volver a comprar deuda hasta que no se ponga en marcha el nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). Realizó estas declaraciones tras una reunión de urgencia convocada por Alfredo Pérez Rubalcaba para analizar la situación. No consta que en el Gobierno se hiciera lo mismo.